Tomo mi numerito y estoy esperando a que me atiendan… llega a la tienda el caballero de la foto, un completo desconocido y que además no compagina con el entorno, bueno, por lo menos donde yo me la paso no suelo ver señores mayores de no menos 1.90m de estatura con trenzas y pepitas en el cabello.
Se acerca directamente al mostrador y hace el ademán característico para solicitar la atención del vendedor:
“Señor, tome un número” -le señalan. Epa, pero después de todo es un señor mayor…
- Amigo, no se preocupe, tome mi número para que lo atiendan rápido y yo agarro otro.
Baja la cabeza y por encima de los anteojos me dice:
- Gracias Eduardo.
Honestamente no sé si creepy sea suficiente para describirlo.


